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Tips para el hogar: Cómo sacarle más provecho a tu calentador de agua

Los calentadores son equipos de hogar diseñados para proveer agua caliente siempre que se necesite. Especialmente en aquellos lugares del planeta en los que la temperatura ambiente puede ser demasiado fría, el contar con agua caliente en las tuberías es una gran necesidad.

En un principio, los calentadores de agua podían ser algo rústicos, poco estéticos y para nada eficientes con su consumo energético. Pero hoy día existe una amplia gama de calentadores  con diferentes sistemas de funcionamiento, tamaños y formas, que se adaptan bien a cualquier necesidad del hogar.

¿Cómo dar un mejor uso al calentador de agua?

Calentar agua requiere de energía. Por esto, no es de extrañarse que los calentadores tengan un impacto en el consumo de energía del hogar, bien sea de gas o de electricidad. Dado que la energía se paga cara, y que un consumo elevado impacta negativamente en el ambiente, es una gran idea tomar nota de estos consejos para darle un mejor uso a los calentadores de agua:

  • Si el calentador es de depósito, no hay necesidad de dejarlo encendido todo el tiempo. Es mejor encenderlo cuando sea necesario, y nunca dejarlo encendido si no habrá nadie en casa. De lo contrario, se desperdiciará energía continuamente.
  • Si todos los miembros de la familia se duchan en un mismo horario, solo será necesario encender el calentador una vez.
  • En el caso de que el calentador funcione con gas, verificar que no haya fugas ni suciedad o taponamiento en los filtros, lo que impide una buena circulación del gas. Un mantenimiento trimestral es ideal para asegurar que todo funcione debidamente.
  • Instalar el calentador cerca de la llave (o llaves) que surtirá, en especial si se trata de calentadores de paso.
  • Por la seguridad de todos los miembros de la familia, se debe instalar el calentador en un lugar lejos del acceso de los niños. Así mismo, se debe evitar manipular el equipo si no se posee el conocimiento técnico adecuado.
  • Si el agua que sale de la llave sin calentador no está excesivamente fría, es preferible utilizar agua natural para lavar los platos, cocinar, lavarse las manos y similares.
  • Para reducir el consumo de energía también podría evaluarse la posibilidad de bajar el termostato; es decir, utilizar el agua un poco menos caliente. Puede ser placentero ducharse con agua muy caliente, en especial durante el invierno. Pero esta práctica no solo aumenta las facturas, sino que es perjudicial para la piel y el cabello si se exagera con la temperatura. Una temperatura de 50 °C es una buena elección, por lo general.
  • Las duchas consumen mucho menos agua que la tina (bañera).
  • Atender las fugas de tuberías y llaves con premura. Las fugas causan la pérdida de mucha agua caliente, con lo que ocurre un doble daño: desperdicio del preciado líquido y pérdida de la energía que se empleó para calentar esta agua.
  • Colocar un aislante térmico sobre tanque de agua, para el caso de los calentadores de depósito, es una gran manera de conservar el calor del agua, con lo que se demanda menos esfuerzo para calentar y mantener la temperatura del interior; pero sin cubrir las partes de arriba o de abajo, ni tampoco el termostato y donde se ubique el quemador (si es de gas). También es una buena idea colocar aislamiento en las tuberías de salida del boiler, al menos en uno o dos metros.
  • De manera trimestral, debería limpiarse el depósito para descartar el sedimento que entorpece la capacidad de calentamiento.
  • Si se tiene un calentador demasiado antiguo y obsoleto, vale la pena plantearse el comprar un equipo más moderno y eficiente, que representará ahorro en el futuro.

Calentadores de depósito vs calentadores de paso

En los consejos anteriores, se mencionaron dos tipos básicos de calentadores: de depósito y de paso.

Los calentadores de depósito son aquellos que calientan solamente el agua que contienen en su depósito. Tienen la desventaja de limitar la disposición de agua caliente en un momento dado únicamente al volumen de líquido que pueden contener, con lo que limitan bastante el tiempo de ducha que los usuarios se pueden permitir si el depósito es pequeño; en especial, si las familias son numerosas. Además de que se requiere esperar que caliente el agua contenida antes de tener el agua a la temperatura deseada. 

Por otro lado, los calentadores de paso permiten que el agua se caliente a medida que pasa desde la tubería, con lo que se obtiene agua caliente al instante, y no está limitada a un volumen predefinido. Pero tienen otras desventajas con respecto al de depósito.

¿Cuál es mejor opción?

No existe una única respuesta para esta pregunta, porque depende de las necesidades y preferencias del usuario. Los calentadores de paso, como se mencionó, ofrecen más tiempo y libertad de uso. Sin embargo, suelen requerir de una buena presión de agua para ofrecer una temperatura tolerable para la piel. En muchos hogares, cuando se abren muchas llaves al mismo tiempo, la presión del agua desciende y el calentador de paso puede dar agua demasiado caliente (si alimenta pocas llaves) o demasiado fría (si alimenta muchas salidas) durante esas fluctuaciones.

Una ventaja de los calentadores de paso es que requieren de menos espacio de instalación, porque no almacenan el agua. En algunos hogares puede no ser necesario ahorrar tanto espacio, pero los apartamentos pequeños lo agradecerán.

Por su parte, los de depósito son más seguros, algunos modelos permiten fijar la temperatura, requieren de menor mantenimiento y son igualmente efectivos con varias llaves abiertas.

Conviene resaltar que los calentadores de paso consumen menos energía que los calentadores de depósito corrientes. Esto se traduce en un ahorro en la factura de gas, y en un menor impacto ecológico.

Calentadores solares

La mejor opción, desde la perspectiva ecológica, son los boiler o calentadores solares. Como su nombre lo indica, estos calentadores captan los rayos solares, y están provistos de un sistema capaz de almacenar y transferir esta energía térmica para calentar el agua.

Ahorrar muchísimo en el consumo de energía, y por ende en la suma de la factura, así como disminuyen el impacto ambiental por consumo de gas o electricidad. Pero la instalación puede resultar costosa, por lo que debe verse como una inversión a medio o largo plazo.